Primero que nada, debemos tener en cuenta cómo debemos enseñar. Lo que en educación física posee varios métodos, ya que se pueden hacer clases solamente utilizando contenidos, lo cual para mí es muy aburrido, ya que el alumno ha pasado muchas horas en asignaturas que sólo poseen teoría y lo único que quiere es divertirse, por lo menos, eso sentía yo en clases. El otro método que poseemos, es realizar una clase mixta, que contenga teoría y práctica, donde se tiene un mayor control de los alumnos, debido a que se pueden tener sentados cuando se explican los aspectos teóricos de un ejercicio, para luego realizarlos y corregir la técnica de cada uno de ellos. Otra forma, y la que más me gusta a mi, es el trabajar mediante juegos, en forma grupal, lo que ayuda a socializar e integrar a los alumnos, a motivarlos y a entretenerlos en clases, entre otros muchos.
Pero ¿cómo poder aplicar ese método que a mí más me gusta a cursos de más de cuarenta alumnos?
Creo que se nos puede hacer difícil, pero si obtenemos la colaboración de nuestros alumnos, lo cual se logrará ganándonos su respeto, su amistad y cariño. Lo que se logra cuando nosotros respetamos y entregamos cariño y nuestra amistad a los alumnos, cuando no les fallamos. Si logramos esto de los alumnos tenemos la mitad de nuestra tarea hecha, ya que se pueden dejar trabajando en grupos, muchas veces solos, sabiendo que se van a respetar, que no va haber desorden y si lo hay, va a ser en muy rara vez y va a obtener el repudio de los demás compañeros, ya que le daña su actividad y aprendizaje.
Pero debemos lograr que cuarenta alumnos de un curso puedan aprender, todos muy diferentes, con realidades distintas, cultura distinta, valores, familias, clase social, habilidades, complejos, etc.
Para lograr que todos puedan aprender debemos hacer clases más personalizadas, por lo tanto nos ayuda mucho realizar clases en grupo, ya que, como lo dije anteriormente, los grupos nos ayudan a integrar a los alumnos, a que se sientan todos iguales, también nos hacen más fácil la tarea, ya que se puede ir por grupo analizando y mejorando falencias, de una manera más rápida que de forma individual, además, se pueden ayudar entre los propios alumnos.
Otra cosa que debemos tener en cuenta, es que muchas veces vamos a tener niños “discapacitados” o mejor dicho con habilidades distintas, lo cual puede ser muy difícil para nosotros de abordar, ya que no estamos preparados y debemos obtener el aprendizaje deseado de ellos y de los demás alumnos. También vamos a tener alumnos con obesidad o con alguna enfermedad, que muchas veces se van a sentir opacados o son molestados por sus compañeros. Y nosotros como profesores debemos demostrarles que ellos pueden hacer las mismas cosas que los demás e incluso otras que los demás no pueden, pero, cómo le demostramos que él es igual que lo demás, si él no lo siente. Para hacerlo de una manera fácil debemos pedir a cada alumno que nos enseñe alguna habilidad que él tenga, ya sea tocar algún instrumento, dibujar, cantar, etc. Así cada alumno puede descubrir que no hay nadie mejor que el otro, que todos somos iguales, pero que cada persona puede tener habilidades que otros no tienen, pero que no son menos que los demás. Luego de demostrar a los alumnos que ellos también tienen sus habilidades, podemos realizar actividades que los incluyan, como juegos o carrera, donde alumnos en silla de ruedas pueda participar, jugar a la ronda, hacer diversos juegos, ya que en cada juego y en cada actividad de nuestra vida encontramos educación física, y en cada actividad que participemos aprenderemos, aunque sea una sola cosa, pero es una cosa más que se integra a nuestro conocimiento.
Por último como profesores debiéramos hacer cursos o debiéramos exigir que dentro de la malla curricular de las pedagogías se encontrara alguna materia que nos enseñe a tratar con la diversidad y con todas las diferencias que tienen las personas.
Pero ¿cómo poder aplicar ese método que a mí más me gusta a cursos de más de cuarenta alumnos?
Creo que se nos puede hacer difícil, pero si obtenemos la colaboración de nuestros alumnos, lo cual se logrará ganándonos su respeto, su amistad y cariño. Lo que se logra cuando nosotros respetamos y entregamos cariño y nuestra amistad a los alumnos, cuando no les fallamos. Si logramos esto de los alumnos tenemos la mitad de nuestra tarea hecha, ya que se pueden dejar trabajando en grupos, muchas veces solos, sabiendo que se van a respetar, que no va haber desorden y si lo hay, va a ser en muy rara vez y va a obtener el repudio de los demás compañeros, ya que le daña su actividad y aprendizaje.
Pero debemos lograr que cuarenta alumnos de un curso puedan aprender, todos muy diferentes, con realidades distintas, cultura distinta, valores, familias, clase social, habilidades, complejos, etc.
Para lograr que todos puedan aprender debemos hacer clases más personalizadas, por lo tanto nos ayuda mucho realizar clases en grupo, ya que, como lo dije anteriormente, los grupos nos ayudan a integrar a los alumnos, a que se sientan todos iguales, también nos hacen más fácil la tarea, ya que se puede ir por grupo analizando y mejorando falencias, de una manera más rápida que de forma individual, además, se pueden ayudar entre los propios alumnos.
Otra cosa que debemos tener en cuenta, es que muchas veces vamos a tener niños “discapacitados” o mejor dicho con habilidades distintas, lo cual puede ser muy difícil para nosotros de abordar, ya que no estamos preparados y debemos obtener el aprendizaje deseado de ellos y de los demás alumnos. También vamos a tener alumnos con obesidad o con alguna enfermedad, que muchas veces se van a sentir opacados o son molestados por sus compañeros. Y nosotros como profesores debemos demostrarles que ellos pueden hacer las mismas cosas que los demás e incluso otras que los demás no pueden, pero, cómo le demostramos que él es igual que lo demás, si él no lo siente. Para hacerlo de una manera fácil debemos pedir a cada alumno que nos enseñe alguna habilidad que él tenga, ya sea tocar algún instrumento, dibujar, cantar, etc. Así cada alumno puede descubrir que no hay nadie mejor que el otro, que todos somos iguales, pero que cada persona puede tener habilidades que otros no tienen, pero que no son menos que los demás. Luego de demostrar a los alumnos que ellos también tienen sus habilidades, podemos realizar actividades que los incluyan, como juegos o carrera, donde alumnos en silla de ruedas pueda participar, jugar a la ronda, hacer diversos juegos, ya que en cada juego y en cada actividad de nuestra vida encontramos educación física, y en cada actividad que participemos aprenderemos, aunque sea una sola cosa, pero es una cosa más que se integra a nuestro conocimiento.
Por último como profesores debiéramos hacer cursos o debiéramos exigir que dentro de la malla curricular de las pedagogías se encontrara alguna materia que nos enseñe a tratar con la diversidad y con todas las diferencias que tienen las personas.