martes, 25 de marzo de 2008

¿Para qué enseñamos?

¿Por qué debemos responder está pregunta? El tratar de hacerlo da la impresión de que nos estamos cuestionando el educar, es como decir, ¿Por qué tenemos que enseñar? Pero el enseñar debe tener un objetivo, el cual no se debe olvidar. Esto nos lleva o nos deja responder la pregunta ¿para qué enseñamos?...
Una forma de responder a esta pregunta es relacionándola a lo que dice el ministerio de educación, lo que nos lleva a decir que como profesores debemos enseñar para poder cumplir con los objetivos fundamentales que se describen en el curriculum, ya sean estos verticales y/o transversales. Los objetivos verticales son los que se relacionan sólo con un contenido o materia especifica que enseñamos. Los transversales poseen un carácter general, es decir, se relaciona con todas las materias o la gran mayoría de ellas, como por ejemplo la higiene, los hábitos de estudio, etc.
Pero por qué como profesores debemos enseñar sólo para cumplir esos objetivos si los profesores no somos un objeto manipulable, también podemos tener nuestros propios objetivos; ya que somos un facilitador del conocimiento, un transmisor de nuestras costumbres, creencias, sistemas económicos, en forma sencilla somos transmisores de la cultura de nuestra sociedad. Por lo mismo debemos sentir que cumplimos un rol de gran importancia en nuestra sociedad y no somos una persona más en ella.
Pero estos objetivos que nosotros poseemos no deben pretender que mediante la educación las personas lleguen a ser algo en su vida, aunque este es el gran objetivo que poseen la mayoría de los estudiantes al querer estudiar. Esto me llevó a preguntar: ¿los bebes no son nadie? O ¿deben estudiar para serlo?
Mejor enseñemos para ayudar al desarrollo integral de los alumnos, la formación de valores que le permitan interactuar en sociedad, para crear personas que puedan dar su opinión sin tener miedo a hacer el ridículo, para que puedan ser críticos de los demás y de sí mismos.
Pero lo anterior me llevo a cuestionar otra cosa: ¿Para qué enseñamos contenidos? Si éstos los encontramos en cualquier lado, tenemos internet donde ponemos una palabra o una frase relacionada con algún tema y en cosa de segundos encontramos toda la información. Mejor enseñemos a pensar, el pensar te lleva a criticar, el criticar te ayuda a encontrar tu propia verdad y no creer todo lo que te dicen.


Yo enseño para aprender, ya que “el hombre inteligente quiere aprender, los otros pretenden enseñar” Anton Chejov y “si quieres aprender enseña” Ciserón

En conclusión yo enseño para ayudar a las demás personas a tener la capacidad de criticar, para que se puedan relacionar con los demás dentro de la sociedad. Pero la razón más importante es que enseño para poder aprender, ya que cuando enseñamos nos damos cuenta que realmente no sabemos nada.


¿Y tú para qué enseñas?

“Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos”
Miguel de Unamuno, escritor español.

sábado, 15 de marzo de 2008

¿Cómo veo el proceso de enseñanza-aprendizaje?

El proceso de enseñanza-aprendizaje es un elemento que nos debe facilitar el adquirir conocimientos, pero no sólo se debe basar en ese punto, sino que tiene que preocuparse de que los alumnos aprendan a pensar.
Recibir conocimientos se puede hacer en cualquier lado, lo podemos obtener de Internet, de libros, revista, de la televisión, etc. pero cuestionar comprender o entender los conocimientos nos cuesta mucho y necesitamos de una persona que nos guíe para lograrlo, que nos enseñe a pensar y a cuestionar lo que vemos, leemos o escuchamos.

En mi caso el proceso de enseñanza-aprendizaje, de primero a octavo básico fue un proceso monótono donde sólo actuaba el profesor y el alumno era un simple observador de las clases, el profesor entregaba contenidos sin saber si el alumno aprendía lo que él quería enseñar, los alumnos teníamos un rol de receptores de los conocimientos que entregaba el profesor, sin poder cuestionar lo que ellos decían ya que creían saberlo todo y se negaban a que los alumnos pudieran enseñarles algo, por muy básico que este fuera.
Daba miedo preguntar ya que a muchos profesores no les gustaba que esto sucediera o decían que las preguntas eran tontas, ridiculizando a los alumnos.

Esto con los años fue cambiando, aunque me costo acostumbrarme debido a que en la enseñanza media las clases eran más participativas, el alumno era el que debía cumplir un rol activo en este proceso y el profesor era sólo un guía. Los profesores en vez de enseñarme conocimientos me comenzaron a enseñar a pensar, a cuestionar lo que se decía y a que buscara YO mis propias verdades.
Esto me llevo a darme cuenta que los alumnos para poder aprender no deben ser un espectador de la clase sino experimentar, preguntar, equivocarse y aprender de los demás.
El profesor no debe saberlo todo, debe aprender de los estudiantes.

Las estrategias que ocupan los profesores no debe ser sólo dictar la información para que los alumnos la copien, muchas veces puede ser sólo una conversación entre profesor y la clase con la que los alumnos pueden comprender mejor los contenidos. Los alumnos deben investigar, crear, cuestionar contenidos y por qué no, lo que dice el profesor.

A este proceso de enseñanza-aprendizaje se le comenzó a agregar más horas de estudio para los alumnos, implementando la jornada completa, en la que se suponía se iban a realizar talleres con el fin que los alumnos interactuaran más, se entretuvieran o realizaran sus tareas en el colegio y no llegaran a la casa con trabajo. Pero sólo son más horas de clases, donde los alumnos terminan estresados si querer ver más un cuaderno y ni pensar en el colegio, ¿No sería mejor tener las mismas horas de clases que había antes, sacándoles un mejor provecho? Donde se enseñara a pensar y a cuestionar, donde el alumno sea participe de la clase. Por qué no enseñar mediante la práctica primero y luego enseñarles las teorías para que los alumnos puedan descubrir los conocimientos.

Como futuros profesores debemos procurar que los alumno tengan un proceso de enseñanza y aprendizaje con el que puedan obtener un aprendizaje significativo, es decir, que sepan contenidos, que sean capaces de utilizar esos contenidos y que esos contenidos les ayuden a ser mejores personas y los internalicen como suyos, ya que así serán capaces de pensar para cuestionar.

Debemos quitarle a los alumnos el miedo a preguntar en las clases, pensando que van hacer el ridículo ya que si son participes de estas entenderán mejor los contenidos y las enseñanzas de las materias.



“el mejor maestro de una persona es su último error”.

viernes, 7 de marzo de 2008

¿Qué características debe tener una buena clase de Educación Física?

En lo primero que debo pensar para realizar una buena clase de educación física es que se encuentre bien estructurada, esta debe contener o debe comenzar con un buen calentamiento dedicado a lo que se va a trabajar más tarde, luego viene el desarrollo de la clase, donde se realiza el trabajo más fuerte, ya sea, de entrenamiento físico o de algún deporte en particular. Para finalizar se debe terminar con un proceso regenerativo donde el alumno se pueda relajar y soltar los músculos para no sufrir problemas o dolores más tarde.
Pero cuando era alumno de básica y media muchas veces me pregunté: ¿Por qué si mis clases tenían todo eso a mí no me gustaba? Y comencé a pensar qué tenía que tener una clase de educación física para que me atrajera y atrajera a mis compañeros. Mirando y poniendo mucha atención a los que sucedía me di cuenta que la clase era monótona y aburrida, y no presentaba ninguna motivación para nosotros los alumnos.
Con la intención de cambiar lo que está ocurriendo entre a estudiar Pedagogía en educación Física, para demostrar a los alumnos que la educación física no es sólo trotar durante media hora y jugar a la pelota o básquetbol durante el tiempo restante.
Por lo mismo debí darme cuenta lo que yo buscaba en esa clase, lo que me entretiene y lo que me aburría para poder hacer los cambios.
Debí buscar además cuáles son los intereses de los niños y jóvenes, sacando como conclusión que lo que más hacen es jugar, bailar, a muchos les gusta competir y a otros compartir.
Debido a todo lo nombrado anteriormente las clases de educación física deben ser entretenidas y atractivas para los alumnos por lo que deben contener juegos. Como profesores en vez de realizar un calentamiento a los alumno trotando, podemos jugar a la tiña, a formarse en grupos según los números que se digan, etc.; o enseñar los contenido mediante los juegos, ya que el alumno debe sentirse libre en la clase de educación física, y no se debe coartar su creatividad.
La clase de educación física debe enseñar valores, los cuales se pueden reflejar en los juegos ya que debe existir el respeto, ser honestos y seguir las reglas.
La clase de educación física debe quitar el miedo al ridículo que tienen la mayoría de las personas, esto se puede realizar mediante bailes, representaciones, etc. que son cosas que a los alumnos nos parecen divertidas.
En conclusión las clases de educación física deben tener como característica el ser entretenidas, creativas, se deben utilizar los máximo de recursos disponibles, como hacer clases al aire libre donde podamos interactuar con nuestro entorno y desarrollarnos al máximo como personas.

[1]

Si planificas por un año, siembra trigo. Si planificas por una década, planta árboles. Si planificas por una vida, EDUCA PERSONAS.

(Kwan-Tzu 300 a.C.)

La clase de educación física debe educar personas, enseñar valores, que es lo que hace grande y mejor a nuestro mundo.


[1] http://personales.ya.com/educacionfisica/